Componente Arqueológico para el PMA Concesión FHA-122, mina la Carolina. Zipaquirá, Cundinamarca. Diciembre 2010 a Febrero 2011.

La realización del trabajo de investigación se enmarcó dentro del cumplimiento de la legislación sobre la protección del patrimonio arqueológico y cultural de la nación; así como también, pretendió contribuir a la reconstrucción de las dinámicas socioculturales de la población muisca asentada en inmediaciones del municipio de Zipaquirá.

De acuerdo con las disposiciones legales sobre protección del patrimonio arqueológico (Ley 397 de 1997 y Ley 1185 de 2008), se consigna que en todo proyecto de construcción de infraestructura vial, minería, embalses, hidrocarburos y cualquier otra obra que requiera licencia ambiental, debe elaborar un proyecto de arqueología preventiva, el cual será presentado al ICANH para su aprobación y posterior ejecución.

La implementación del programa de arqueología preventiva desarrollado en este proyecto, se ejecutó de acuerdo a los lineamientos del PMA CONCESIÓN FHA-122 MINA LA CAROLINA, el cual tiene una extensión total de 29 ha y 8.448 m2.

Después de haberse consultado las fuentes bibliográficas tanto etnohistóricas como arqueológicas y habiéndose complementado la información por medio del trabajo de campo; se puede concluir que a pesar de considerarse debido a las dos primeras fuentes como de importancia arqueológica, para el área que ocupa el polígono de la concesión minera La Carolina el potencial arqueológico es bajo. Solamente se encontraron en superficie dos fragmentos cerámicos a pesar de que el terreno en su mayoría estaba removido, lo cual permite que en caso de existir material arqueológico en la zona, quedara totalmente expuesto.

Por otro lado, aunque es muy poco el material hallado, se pudo reconocer gracias a los atributos del mismo su posible uso y cronología. De acuerdo con la investigación realizada por la arqueóloga Marianne Cardale en un área amplia de Zipaquirá, se puede relacionar los fragmentos cerámicos con el tipo Zipaquirá desgrasante tiesto y que la investigadora divide en dos grupos de acuerdo a su función; el primero usado para la elaboración de sal Hoja de vida Fundación Güe Quyne y el segundo de tipo doméstico. Dadas las características de los dos fragmentos y debido a su decoración, podría asumirse que pertenece al grupo de uso doméstico.

Finalmente, no se puede concluir mucho a partir del material encontrado, puesto que es importante recalcar que se encontró en una recolección superficial y no están asociados a ningún contexto en particular. Lo que si podríamos pensar es que el área de la concesión minera pudo haber estado relacionado con algún sitio de paso o cercano a alguno.

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